:::::::::Cap9:::::::::
Aún
sin creérselo del todo, Tetsu dejó la hoja del periódico en la mesa y
le devolvió la mirada a su representante, tratando de seguir impasible.
Por dentro estaba incrédulo y alarmado, pero por fuera, como siempre,
debía demostrar una tranquilidad a prueba de todo.
Por algo era el líder de la banda.
Y como líder había sabido siempre solucionar miles de problemas, aunque ahora… ahora el problema era diferente.
-
¿No me dirás nada?- le dijo con mal humor el manager, que fumaba casi
compulsivamente, estaba muy nervioso.- ¿Sabes qué significa esto,
Tetsuya?. ¿Te haces una idea del lío en que estamos metidos?.
-
Sí… pero tú mismo dices que poniéndonos histéricos no solucionamos nada,
¿cierto?- Tetsu respondió, y su mirada vagó por el estudio aún vacío.-
No sé cómo se enteraron…. Pero ya no hay nada qué hacer.
- ¿Qué no hay nada que hacer?... ¡Espera, Tetsuya!, ¿lo que dice ahí es cierto?.
- Lo es.
-
No puedo creerlo…- el hombre abrió la boca con sorpresa.- Te atreviste a
comenzar un divorcio a puertas del concierto aniversario… ¿No estás
pensando bien o qué?. ¿Crees que eso será una buena publicidad para la
banda?. ¡No lo es!... El público adora a Ayana, ¿quién crees que quedará
como el villano de este maldito cuento?.
- Por favor, no subas
la voz, ¿vale?- Tetsu apoyó los codos en la mesa y se masajeó las
sienes, aún seguía tratando de parecer calmado.- Lo que yo haga con mi
matrimonio es parte de mi vida privada, lo siento si no te parece… si no
le parece bien a nadie, pero es un asunto solamente de mi y de ella.
-
Y de Hyde, claro está… ¿o acaso me vas a negar que el motivo para que
te decidieras a divorciarte no es Hyde?... Por favor, Tetsu…
- Mira, respeto muchos tus consejos, Sakano-san, en serio… Pero en esto te pido que no te involucres.
-
¡Ya te están cancelando campañas publicitarias por “esto”! ¿Cómo pides
que no me involucre?. ¡Estás tirando por la borda tu imagen por un
capricho!.
- Hyde no es un capricho, y tú lo sabes.- ahora sí,
Tetsu le imprimió a su voz una nota de frialdad y firmeza, y se mostró
abiertamente enfadado.- No voy a permitir que los pesos de la banda y de
mi imagen recaigan en mi relación con Hyde… No de nuevo.
Se
mantuvieron la mirada por un rato, ambos igual de serios. Finalmente y
con un suspiro, el otro hombre esbozó una sonrisa algo irónica y rompió
el contacto visual.
- Disculpa, me parece claro que no es un
capricho, si aún lo sigues queriendo después de todo este tiempo- Sakano
san miró las cenizas del cigarro pensativamente.- Dime Tetsu… y ahora
no te hablo como manager, te lo pregunto como amigo… me guardas
resentimiento por recomendarte separarte de Hyde en el pasado, ¿no?.
Ante la pregunta, Tetsu ahogó un suspiro de cansancio.
-
Hiciste lo mismo que otras personas- dijo, sencillamente. Sakano-san se
dio cuenta que no había respondido del todo a su pregunta, y eso fue
más que una respuesta explícita.
- Yo… pensé que estaba haciendo
lo correcto para la banda, y para ambos- le aclaró, como tratando de
disculparse.- Ya se habían infiltrado rumores y ustedes la estaban
pasando mal, tú más que Hyde… ¡maldita sea!, sé que ustedes nunca se
tuvieron que haber separado, pero tienes una familia ahora, Tetsu. Ya no
hay vuelta atrás, ¿para qué empeñarse con algo que ya terminó?.
Las palabras parecieron hacer eco en el estudio. “¿Algo que ya terminó? No, aún no ha terminado… “, pensó
Tetsu con algo de melancolía. El bajista esbozó una sonrisa suave, un
poco triste, y miró al pizarrón blanco que estaba al fondo de la sala,
donde solían anotar ideas cuando estaban todos componiendo.
Hyde una vez le había escrito “te quiero techan”
en un descanso, cuando ellos estaban solos. Había sido antes de que se
casara con Megumi. Luego, años después, le había comunicado también por
escrito que se iba a separar, cuando nadie estaba prestando atención.
Por último, Tetsu había tomado el plumón para pizarra, una tarde
especialmente agotadora, y antes de que Hyde se fuera a su departamento
le había escrito: “Doiha, ¿quieres ser mi pareja?”.
La sonrisa que Hyde había esbozado aquella tarde al ver las palabras, era una imagen que nunca se borraría de su mente…
Ahora Tetsu sentía la necesidad de tomar el lápiz de nuevo y escribir mil veces “perdóname Hyde”, “te amo muchísimo”, “déjame hacer lo correcto”.
“Y a la mierda lo que piense la gente”.
-
Yo tengo la culpa por mi separación con Hyde, soy yo quien no debí
haber escuchado tus consejos… ni los de otros- respondió Tetsu al fin,
desviando la mirada de la pizarra blanca a los ojos de su interlocutor.-
Sakano-san, comprendo tu postura de manager, pero en serio, lo que
hagamos Hyde y yo… no, lo que hagamos cada uno de nosotros en nuestra
vida privada es nuestro problema. Y me temo que ya no somos como antes,
ya no nos importa la imagen. Por algo somos una banda con trayectoria.
Déjanos hacer nuestra vida como queramos y no te metas, ¿vale?.
Su
voz había sonado bastante calmada, pero fría. Y viendo que no podría
hacerlo cambiar de opinión, Sakano-san amplió su sonrisa.
- Bien… pero los de la compañía estarán más descontentos que yo, te lo advierto.
- Hablaré con ellos si es necesario.
- Claro que será necesario.
- Sakano-san… hoy sale Hyde del hospital, te lo ruego, no le digas nada. Acaba de tener un accidente, necesita descansar.
- Por mi no te preocupes. Pero sabes que tarde o temprano se va a enterar, ¿no?.
- Prefiero que sea más tarde que temprano.
-
Oye Tetsu- el hombre lo llamó mientras el bajista se ponía de pie y
tomaba sus cosas para irse.- Voy a tratar de negociar con este puto
periodista para que no siga hablando cosas. No te garantizo nada, pero
trataré.
- Gracias.
- Aún sigo pensando que estás cometiendo un error… ándate con cuidado.
Tetsu
ablandó un poco su expresión y le sonrió más amistosamente. Mal que
mal, aquel hombre los había tomado bajo su tutela cuando eran una banda
recién emergente, y durante todos estos años había actuado casi como un
padre. “Mucho más que mi propio padre”, pensó Tetsu con algo de
amargura mientras salía al pasillo, y se daba la libertad de abrir el
periódico de nuevo y ver la noticia impresa con grandes letras
sensacionalistas.
Ahora que no tenía que fingir, su rostro demostró toda la preocupación que sentía.
Su
teléfono no había dejado de sonar en toda la mañana. No sabía como
demonios la prensa se había enterado de los trámites de divorcio… era
claro que no de Ayana, quien debía de estar tan preocupada como él…
pobre, Tetsu quería hacerle una visita, a penas había hablado unas
palabras con ella después de que le pidió el divorcio… sin embargo,
ahora debía ir al hospital, a Hyde por fin le daban el alta.
Y Hyde…
Los
paparazzi de seguro que lo estaban siguiendo, y sabrían que Tetsu se
quedaría en el departamento de Hyde… ¿podrían averiguar la verdad de su
relación?... Ahora, más que por él, Tetsu estaba muy preocupado por su
esposa, su hija, y por Hyde. Porque no quería ver a Hyde sufriendo.
Nunca más.
Salió por la parte trasera del edificio. En la entrada
principal se congregaban algunos medios de prensa que por más que
trataron, no pudieron echar. Tetsu caminó hasta el estacionamiento y
ubicó la camioneta donde Yukihiro lo esperaba. El baterista tenía la
radio del vehículo a volumen alto, y tamborileaba los dedos sobre el
volante con aire ausente.
- ¿Qué tan malo fue?- le preguntó tratando de bromear, en cuanto Tetsu se subió al asiento del copiloto.
- Supongo que pudo ser peor.
Yukihiro
encendió el motor de la camioneta. Él manejaba porque con el brazo
lastimado, Tetsu evitaba ir al volante. Además… por otra parte, no podía
olvidar que por culpa de su descuido, Hyde y él habían sufrido el
accidente.
- ¿Ha llamado Ken?.
- No… pero tranquilízate,
no creo que Hyde sepa la noticia- Yukihiro le sonrió amable, salieron
del estacionamiento y tomaron la calle trasera, para evitar a la prensa.
Tetsu
se recostó en el asiento y cerró los ojos, de pronto muy cansado.
Yukihiro le envió un par de miradas cargadas de preocupación.
- Oye, Tetsu… quizás sería mejor que te fueras primero a descansar un rato. Nosotros podemos llevar a Hyde al departamento…
- No- Tetsu contestó de inmediato, muy seguro.
-
Te ves realmente agotado, y con razón… estos días has tenido que
arreglar todos los asuntos de la banda, sé que te gusta asumir esa
responsabilidad, pero por una vez déjanos nosotros a cargo. Si te
podemos ayudar con Hyde, lo haremos con gusto.
- ¿Sabes Yukki?.
Mi única motivación para aguantar todo esto es él, no me pidas que me
vaya a descansar, no podré hacerlo hasta que lo tenga cerca de mí.
Tetsu miró por la ventana con aire distraído. Luego, apoyó su frente en el vidrio y cerró los ojos.
-
Sé que todo esto también está involucrando a ti, a Ken, a Ayana y a mi
hija, y nunca quise eso, pero… quizás estoy actuando de forma egoísta,
pero ahora, una parte de mí está solamente preocupada por Hyde. Yo…
estoy harto de sentirme culpable por quererlo…
- No me tienes que
dar explicaciones. Y en realidad, no tienes que dárselas a nadie. -
Yukihiro amplió su sonrisa.- Creo que ya has soportado mucho cargar con
el peso de la banda y todo lo que afecta en nuestra vida privada. Es
hora de que Hyde y tú sean felices.
Tetsu le devolvió la mirada y luego sonrió.
-Es lo único que ahora deseo, te lo juro.
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- Eres un demonio.
-
Gracias.- Hyde sonrió mientras se abrochaba las zapatillas. Era todo un
alivio poder vestir sus propias ropas, y no esas estúpidas batas de
hospital que lo hacían sentir prácticamente desnudo.
- No te lo estoy diciendo como un cumplido… maldita sea, ni siquiera sé porqué te estoy ayudando en todo esto…
- Sakura, tú eras el primero que se oponía a mi relación con Tetsu. ¿Por qué ahora lo estás defendiendo?.
- ¿Defendiendo?. ¡Claro que no!.
- ¿Entonces?. No me has dejado de manifestar tu oposición a mis actos desde que te conté todo…
- Lo digo por ti, idiota. No me gusta ver que te haces más daño.
Hyde entornó sus ojos castaños con cierta sorpresa, y luego recuperó la sonrisa.
Más
que nunca Sakura le parecía un padre o un hermano mayor, con los brazos
cruzados y una expresión de claro enfado en el rostro.
- Créeme, Yachan… aquí el que va a sufrir es Tetsu, no yo.
-
Ya… a mi no me engañas, sigues enamorado de ese idiota.- respondió
Sakura gravemente, como si escupiera las palabras al hacer mención del
bajista.- No puedes no sentir nada por ponerlo en esta situación. ¿Sabes
el escándalo que se armó allá afuera?.
- Sí, lo imagino. Yo lo provoqué, después de todo.
-
No falta mucho para que tu nombre también salga en las notas rosas de
farándula. ¿Qué crees que creerá la gente de ti?. Mal que mal, te
metiste en la perfecta relación de ese estúpido con su esposita. En este
caso, tú eres el amante…
- Mi nombre no va a ver la luz,
tranquilízate, de eso ya me encargué- Hyde terminó de amarrar sus
agujetas y miró a Sakura de nuevo, con aire bastante tranquilo.- Oye,
Yachan… te quiero, pero no me reclames. Si te conté todo es para que
estés de mi parte.
- Te detesto… a veces pienso que estás jugando con todos nosotros.
-
Soy una mala persona, ¿no?- ahora Hyde bajó la mirada, un poco
apenado.- Pero no quiero que pienses que juego contigo, ni con Ken ni
con Yukki… créeme si te digo que ustedes son de las pocas personas que
aún quiero.
La tristeza momentánea de Hyde ablandó un poco la
expresión del baterista, quien se sentó en la cama, a su lado, y le pasó
un brazo por los hombros, atrayéndolo hacia él.
- Ya… no te
pongas así tampoco, aunque sabes que me preocupas… preferiría mil veces
que te olvidaras de todo esto por una buena vez…
- No puedo.
- No quieres. Es diferente.
-
No, Sakura… es extraño, pero no puedo.- Hyde apoyó su cabeza en el
hombro de Sakura y cerró los ojos.- Sé que después que esto termine,
muchas personas estarán en mi contra… pero debo hacerlo, ¿entiendes?. Si
no, no podré estar tranquilo.
El tono de Hyde era totalmente
sincero, y Sakura rememoró el tiempo en que Hyde supo la noticia de que
Tetsu y Ayana se casarían. “Ella está embarazada, ¿puedes creerlo?”, Hyde
se había reído con ironía y después había bajado el rostro para
esconder las lágrimas. Recordar aquella escena aún le dolía a Sakura. “¿Por
qué?... si él quería tener una familia, si me iba a hacer esto de todos
modos… ¿por qué quiso ser mi pareja?...lo detesto, lo odio como no
tienes idea…”.
“Pero te lo juro, Sakura… ellos nunca serán
felices. Y yo no estaré tranquilo hasta ver que Tetsu sufre, de la
misma manera en que yo estoy sufriendo ahora”.
- Cuando te
canses de jugar al villano, nos tomaremos unas buenas vacaciones,
¿vale?.- Sakura trató de imprimirle a su voz un deje de ánimo. Lo
remeció un poco y Hyde le sonrió.
- Claro… realmente las necesito.
Sakura
respondió a esa sonrisa, ahora un poco nervioso ante la cercanía. Era
realmente fácil inclinarse un poco y tomar los labios de Hyde en un
beso…
Pero como siempre supo refrenarse, se separó y se puso de pie.
-
Será mejor que me vaya. Tu lindo noviecito debe estar por llegar, y se
va a poner muy furioso si me ve aquí contigo. No es que me importe,
pero…
- Gracias Yachan- Hyde lo cortó, con una mirada
verdaderamente sincera.- Yo también odio no poder estar más tiempo
contigo, pero… ya sabes, no me conviene que Tetsu ahora se enfade
conmigo.
- Ya, no me lo repitas… te juro que no sé si ahorcarte por todo lo que estás haciendo.
-
Mira…- Hyde rebuscó entre sus cosas y sacó una hoja con unos números
anotados. Sakura la tomó frunciendo el ceño.- El de arriba es el número
de mi cuenta, abajo está el monto y al final escribí la hora y la
dirección del restorán donde te tienes que encontrar mañana con ese
tipo. El periodista que lanzó la noticia... Necesito que saques el
dinero de mi cuenta, y luego te reúnas con él y se lo entregues, ¿vale?.
Está de más decir que trates de que nadie los vea juntos, pueden
sospechar.
La expresión de enojo de Sakura se acentuó aún más al
ver la cantidad de dinero que Hyde le estaba pidiendo retirar. Miró a
Hyde de forma casi incrédula.
- No puedo creer que incluso le vayas a dar dinero al muy idiota…
-
Tengo que hacerlo. Sino, se va a ir de lengua, y ahora sí todos sabrán
que yo estoy tras el divorcio de Tetsu. Además, ahora él se va a quedar
conmigo, me conviene que nadie se entere de eso también.
- ¿Has pensado que este tipo puede traicionarte y contar todo lo que sabe?.
- No lo hará. No si quiere seguir teniéndome como amigo, y que lo siga ayudando dándole noticias de la vida privada de Tetsu.
- Espero que sepas lo que haces.
- Créeme Yachan, nunca he estado tan consciente de lo que hago.
Hyde
le sonrió de nuevo. Y ya resignado, Sakura se guardó el papel en el
bolsillo de la chaqueta de cuero y le dio un ligero abrazo a manera de
despedida.
- Cuídate…
Sabía que no iba a poder ver a Hyde
en un tiempo, al menos todo el tiempo en que estuviera con Ogawa. Y
aunque eso lo cabreaba… otra parte de su mente se sentía complacida. Por
la determinación de Hyde, Sakura sabía que ese demonio no pararía hasta
hacerlo sufrir. Y él… bien, lo ayudaría en lo que fuese necesario.
Hyde recargó su rostro en el hueco de su cuello por un momento, respondiendo al abrazo.
- Oye Yachan… te quiero mucho, que no se te olvide.
Cuando
Hyde le decía esas dos palabras, el corazón de Sakura se detenía por
unos instantes. Hyde de por si era muy hermético, pero con él siempre
solía tener esas muestras de afecto que lo hacían parecer un niño.
Independiente de cuanto avanzara su edad. Y cuanto lo hicieran sufrir
las personas como su ex esposa, o como Ogawa, que nunca había sabido
comprenderlo del todo, ni retribuir el amor a veces incondicional que
Hyde le había entregado.
“Te mereces todo esto, Ogawa… mereces que Hyde te odie…”.
Cuando
salió de la habitación, vio a Ken que lo estaba esperando. El
guitarrista se mostraba anormalmente serio. Tal como las otras personas,
se había levantado esa mañana con la noticia del escándalo del divorcio
de Tetsu y Ayana en los periódicos. Y aunque los rumores eran pan de
cada día, sobre todo en una banda tan famosa como era larc en ciel,
ahora Ken estaba preocupado precisamente porque la noticia no era un
rumor, y porque, aunque habían sido lo más discretos posible con la
información, ésta de todas formas se había infiltrado.
- ¿Sabe
algo?- Ken le preguntó en seguida en cuanto el baterista llegó a su
lado. Había dejado que Sakura entrara primero a pasarle la ropa a Hyde
para que se cambiase, y a tantear el terreno.
- No. - respondió
Sakura, y Ken no notó que mentía. Tal como Hyde, Sakura era un experto
en los engaños.- Ya está listo. ¿Van a esperar a que Ogawa llegue?.
-
Sí, viene con Yukki en camino- Ken se quedó un rato pensativo, miró a
su alrededor con aire ausente.- Maldita sea… ya afuera, será muy difícil
que Hyde no se entere de todos los problemas que ahora tenemos…
- Me imagino cómo se puso su querido manager…
-
Te quedas corto, hermano. El muy histérico nos llamó a primera hora,
estaba como no tienes idea…- Ken suspiró.- Con todo lo del concierto,
los productores andan como mujeres en sus días… totalmente
insoportables…
Sakura sonrió un tanto. Recordaba a los tipos de
la kii/on cuando él aún estaba en la banda, y si entonces hacían drama
por cualquier cosa… ahora que la banda era más famosa aún, debían estar
intratables
“Pero como siempre, el que deberá cargar con aquellos problemas será Tetsu… pobre, ¿no?”.
Sakura
recordó las palabras de Hyde aquella mañana en que lo citó y le contó
sus planes. Bueno… parte de ellos, porque Sakura tenía el mal
presentimiento de que Hyde haría más cosas de las que él estaba al
tanto.
Y esos planes comenzaban con armar un revuelo mediático,
porque como todos sabían, una de los puntos que más afectaban al
perfecto líder de larc-en-ciel era su imagen y la imagen de la banda.
“¿No te preocupa lo que pueda pasar también con todos ustedes?”, Sakura
entonces le había preguntado a Hyde, bastante sorprendido por su
tranquilidad. Y la respuesta del vocalista lo dejó más sorprendido aún.
“No…
lo siento mucho por Ken y por Yukki, pero para mí, larc-en-ciel ya no
es nada. Larc-en-ciel era Tetsu. Y Tetsu me traicionó… ya no tengo amor
por esa banda”.
- Tetsuya se encargó de hablar con el querido
manager. Llegará hecho un desastre, espero que Hyde no note que pasa
algo malo cuando vea su rostro…
- Sí, que pena por Tetsuya…- Sakura susurró con mucha ironía. Ken frunció el entrecejo.
- Oye, sé que ustedes no son los mejores amigos, pero no puedes estar feliz con todo lo que está sucediendo.
-
No lo estoy, yo… temo por Hyde, ¿me crees insensible o qué?. Y por
ustedes, claro, pero si te soy sincero… lo que pase con ese tipo me da
igual.
- Sakura…
- Ya, no me sermonees, sé que Ogawa es tu hermano del alma, allá tú…
-
Ey, tampoco te pongas celoso- Ken sonrió un tanto, con guasa.- Tetsu es
mi hermano, Hyde es casi como mi hijo. Y tú eres mi compañero del alma.
Son cosas diferentes.
- ¿Y Yukihiro?. ¿Qué es él para ti?.
Ken se cruzó de brazos y arrugó el ceño.
- ¿A qué te refieres?.
- Han estado saliendo mucho últimamente…
- ¿Te importa eso?.
- No. Sólo es un comentario.
- Ya…
Ken evitó sonreír también con ironía. “No me vas a negar que ahora sí estás celoso, cabrón…”.
-
Oye, ¿que tal si salimos los tres?. Juntémonos en mi casa, Hyde y Tetsu
estarán muy ocupado con sus cosas… podría llamar a algunas de mis
amigas. Oye, Sakura, hace un buen tiempo que no te veo con una mujer,
ahora que lo pienso…
Sakura colocó las manos en sus bolsillos y lo miró con reto. Un desafío mudo por parte de ambos.
- No creo que sea el mejor momento, con todo lo que ha pasado.
- Ahora por supuesto que no lo es. Pero sí, quizás más adelante.
-
Bueno, quizás…- Sakura vio su reloj. – Me voy antes de que tu querido
hermano Ogawa llegue. Dale mis saludos.- lo último lo dijo con ironía.
Ken amplió su sonrisa y levantó una ceja.
- ¿Y a Yuki?.
- ¿A yukihiro qué?.
- ¿No le mandas saludos?.
Sakura se quedó momentáneamente sorprendido. Pero luego recuperó la sonrisa.
- Por supuesto. Sé que le darás mis saludos muy… afectuosamente…
- Tenlo por seguro.
La batalla visual duró unos segundos más. Luego, Sakura hizo un gesto con la mano a modo de despedida y se fue.
Ken vio su silueta alejarse mientras la sonrisa desaparecía de su cara.
Cada vez, el panorama le quedaba más claro.
Y
aunque ahora surgían nuevas cosas por las cuales preocuparse, la
extraña relación entre Sakura y Yukihiro era cada vez más… evidente.
Maldita sea.
No
sabía porqué se sentía tan furioso con ambos. Si por el echo de ser tan
estúpido como para no haber sospechado antes, o si le molestaba que
fueran ellos dos. Sakura y Yuki.
Obviamente seguía teniendo una
idea vaga, rayando en el presentimiento, pero su sexto sentido le decía
que ésta era cierta. Y que entre ambos había algo más…
“Piensa en frío, Kitamura. Ahora es Tetsu quien necesita tu atención, lo que hagan ellos es su problema…”.
Sea lo que sea que estuvieran haciendo… era problema de ellos, Ken no quería pensar en más problemas.
Pero aún así, no podía evitar sentirse furioso… y no con Yuki, con Sakura.
“Estás jugando a dos bandos, cretino”.
Yukihiro no merecía estar en esa situación. Era demasiado bueno como para sufrir por un idiota semejante…
Ken
sentía mucho cariño por Sakura, era su compañero del alma, sí, y
siempre lo sería. Pero cuando se trataba de Yukihiro, más que de Hyde o
Tetsu… el pensamiento de Yukihiro y Sakura en algo más que amistad le
resultaba chocante.
Y no sabía el porqué. Más bien… no quería
saber el porqué, gracias. Su vida ya estaba muy complicada como para
complicarla más con pensamientos de ese tipo.
- ¿Qué pasa?. Traes una cara…
- Yo también te quiero, enano.
Hyde entornó los ojos y le sonrió. Cuando Ken entró a la habitación, él estaba esperándolo ya vestido, al lado de la ventana.
En
todos esos días de encierro, Hyde siempre se saltaba la orden del
médico de guardar reposo y se iba a la ventana a ver el paisaje. Debía
estar muy ansioso por salir, Ken no pudo evitar sonreír un tanto. Aunque
pasaran mil años Hyde tenía unas actitudes de niño que jamás se irían. Y
aunque el guitarrista a veces solía bromear con ellas, en el fondo las
encontraba agradables. Y hasta tiernas.
Sí… aunque la mayoría del
tiempo era un demonio intratable, Ken en el fondo sabía que Hyde por
siempre sería un niño. El niño que él hacía enrabiar, y del que
inevitablemente se había enamorado Tetsu.
Mientras Hyde murmuraba
cosas contra el hospital y tomaba su valija, Ken se le acercó y le
revolvió el pelo con cariño. Hyde no sabía las cosas que estaban pasando
afuera, todo el lío que se había armado con la noticia del divorcio de
Tetsu… mejor así. Hyde le devolvió una mirada de incomprensión y Ken
amplió su sonrisa.
- ¿Y eso por qué fue?.
- Haido… puedes ser un demonio tamaño de bolsillo a veces, sumamente intratable, pero te he extrañado.
-Ya…
sé que no puedes vivir sin mí, gracias- Hyde bromeó y esbozó una
sonrisa orgullosa.- Pero lo siento, mi corazón ya le pertenece a otra
persona…
- No me lo recuerdes, la pelirroja me ganó el puesto.
-
No, no estoy hablando de Tetsu. - Hyde sonrió de forma más amplia.-
¡Hablo de mí mismo!. Hyde solamente ama a Hyde, así debe ser.
- ¡Ególatra!.
Ken lanzó una risita seguida por Hyde. “No bromeo, hablo en serio… mi corazón no es de nadie más. Se pudrió, totalmente”, pensó Hyde con cierta amargura, aún así, la sonrisa seguía en su rostro.
Poco a poco, se le hacía más fácil fingir. ¿Llegaría un día en que fingiese sin remordimientos?. Tal vez…
Tocaron a la puerta. Ken dijo fuerte un “adelante” y la puerta se abrió un tanto, para dar paso a Yukihiro.
- ¿Podemos entrar?.
- ¡Claro!. El enano ya se cambió, no lo verán en paños menores… ¡ouch!- Ken
se sobó con dolor la parte del brazo donde Hyde le había pegado. -
¡Enano del mal!. ¿Por qué siempre eres tan agresivo conmigo?. Dios mío…
nadie diría que hace unos días estabas enfermo…
- Ya deja de hablar de mi como si no estuviera, Kitamura.
- Ustedes son incorregibles- Yukihiro comentó con cierta alegría al ver la escena. Pasó, y Tetsu cerró la puerta a sus espaldas.
- Sí, realmente incorregibles.
Ante
la voz de Tetsu, Hyde dejó de ver al guitarrista y pasó su mirada hacia
él. Como se esperaba, Tetsu lucía abiertamente cansado, y Hyde ya sabía
el porqué.
Y sonrió de forma amplia. Pero no porque le agradara
verlo… era porque le agradaba verlo así, en ese estado que el mismo Hyde
había provocado.
“¿Qué pasa Techan?. ¿Has tenido un par de problemas últimamente?”
-
¿Ya estás listo?- le preguntó Tetsu de forma gentil, sonriéndole
también. Sus preocupaciones parecían momentáneamente lejanas al ver a
Hyde de nuevo, totalmente bien.
- Sí, listo para irnos. Al fin.
- Ya firmé el alta médico. Vamos.
-
Espera… Haido, siempre te podemos conseguir una silla de ruedas si no
puedes ir caminando, recuerden que el pobre niño aún está delicado…
- Sigues hablándome así, y te voy a meter la maldita silla por donde no te entra el sol, ¿oíste?.
Ken
se lanzó a reír con ganas a ver el mohín de disgusto que hacía el
vocalista. Y Tetsu se contagió también de esa risa, y su expresión de
cansancio se fue suavizando otro tanto.
Yukihiro también sonrió
contagiándose de esa alegría. Le gustaba ver a sus compañeros de banda
interactuar entre ellos… para él, larc-en-ciel era una segunda familia, a
la que quizás se había incorporado un poco más tarde, pero que había
aprendido a querer muy rápido.
- Bueno, sáquenme de una vez de aquí, ¿vale?. No quiero ver un hospital en años… Me muero por irme a beber algo…
Ken y Tetsu intercambiaron una mirada cómplice.
- Enano, no seas tonto, no puedes tomar…
- ¿Quién dijo?.
- El médico.
- La idea es que descanses- repuso Tetsu, calmado. Le sonrió.- Por algo voy a estar haciéndote compañía.
- Y no quiero saber qué clase de compañía…- comentó Ken con una risita de la que fue partícipe Yuki.
Hyde y Tetsu se miraron. En un impulso, Hyde tomó su mano y se acercó un tanto.
- Oye, techan… pensé que te quedarías conmigo porque me extrañabas…
-
¿Quién dijo que no?- respondió Tetsu disimulando su nerviosismo. En el
pasado, Hyde y él habían tenido cuidado de no hacerse demostraciones de
afecto frente a nadie más, ni siquiera Ken o Yukki. Ahora sin embargo,
sentía que Hyde lo iba a besar en cualquier momento.
Al demonio
las apariencias… la situación no podía estar peor, tarde o temprano todo
el mundo se iba a enterar. Además… Tetsu ya no quería cometer los
errores pasados. No pensaba limitarse más.
- Pero quiero que nos quedemos estos días en tu departamento, me muero por un descanso. Y deberías hacer lo mismo.
-
Estás cansado con todo esto, ¿no?- dijo Hyde en un susurro, ahora un
poco más serio, y el corazón e Tetsu casi se detuvo.-Con todo lo del
accidente, tú también saliste lastimado. Y yo no te he dejado descansar,
vienes a verme todos los días…Perdóname.
Tetsu casi suspiró un
tanto aliviado. A su lado, Ken se tapó la cara disimuladamente. También
había creído por un segundo que Hyde estaba al tanto de la noticia del
divorcio en los medios.
Pero por supuesto, si Hyde supiera todo…
entonces, estaría ya camino hacia las editoriales de los periódicos, con
la intención de golpear a quien fuese necesario para que dejaran a
Tetsu de una vez en paz.
- Vengo a verte porque quiero, no me pidas perdón por eso.
Tetsu
le sonrió más profundamente. Yukihiro y Ken compartieron una sonrisa
también. En efecto, las cosas habían cambiado. Antes, Tetsu nunca se
hubiera animado a hablarle así a Hyde en frente de ellos. Hyde aumentó
el agarre de su mano, con una sonrisa de triunfo. Ese era el Tetsu que
él quería forjar…
“Para después romperte”.
- Bueno,
par de tórtolos, no es mi intención interrumpir el momento, pero
mientras más temprano salgamos de aquí mejor, ¿no?- acotó Ken con guasa,
Yukihiro le dio un codazo.- ¡Ey!... pero si es la verdad, ya tendrán
mucho tiempo para hacerse cariñitos…
Yukihiro negó con la cabeza, como diciendo “él no va a cambiar”.
El
bajista, sin embargo, no estaba enfadado con el comentario. Tetsu le
sonrió a Ken agradeciendo internamente que aceptara su relación. Ahora
que pensaba tener algo con Hyde de nuevo (una vez que los papeles de
divorcio salieran), le era muy importante que sus amigos más cercanos
los apoyaran. Ese miedo a lo que los demás pensaran de ellos había sido
en parte culpable de su primera ruptura con Hyde… y no pensaba perderlo
de nuevo.
Aunque ya se estaban desencadenando las consecuencias
de ser una persona conocida. El día de mañana, bien podría ser la
noticia de su relación con el vocalista de la banda la que llenara las
portadas de los diarios.
Tenía el mal presentimiento de que así iba a suceder…
Y
él tenía que ser fuerte. Y afrontar todo. Tenía por una vez que ver por
sí mismo, y no tanto por lo que pudieran pensar los demás.
¿Podría hacerlo?.
Pensar en eso hacía que le doliera la cabeza…
- Ey, techan…
Hyde
lo llamó en un susurro mientras salían. Ken y Yuki iban hablando,
caminando delante de ellos por el pasillo del hospital que daba a la
sala de espera. El guitarrista cargaba la bolsa con las cosas de Hyde.
Tetsu
se volvió hacia él. Y aunque antes de salir Hyde le había soltado la
mano con precaución, ahora Hyde se había acercado a su lado, y
disimuladamente había puesto una mano en su brazo, a manera de caricia.
- De veras que luces cansado… ¿estás bien?.
Los
ojos de Hyde eran… hermosos. Sobre todo cuando dejaba salir sus
emociones. Tetsu se hipnotizó con ellos desde el primer momento, y a
pesar de que habían pasado veinte años y muchas cosas en el camino…
jamás dejaría de sentir esa magia que parecían irradiar. Esa atracción.
Miró
hacia delante. Ken y Yukki no le prestaban atención. No había más
personas cerca. Se detuvo con Hyde en el pasillo, y en un movimiento
rápido y suave, le dio un beso en los labios cargado de cariño.
No
estaba bien. Estaba muy preocupado. Esos días tendría que atender toda
la polémica, quizás hacer declaraciones… y a la vez estar con Hyde. Y
tratar de no preocuparlo también a él.
Pero… claro que tendría
fuerzas. Y la convicción se hacía más grande entonces, en momentos como
aquellos en que Hyde lo miraba a los ojos, y Tetsu sentía que aquellos
ojos… eran el motor de su vida.
“Pase lo que pase, Hyde… yo siempre te voy a amar.”
Era una promesa.
-
Estoy bien- respondió finalmente, cuando se separaron. Aún cerca de su
boca, sintiendo la cálida respiración de Hyde acariciar sus labios…-
Pero estaré mejor cuando lleguemos a tu departamento y descansemos un
rato.
Hyde sonrió con cierto aire travieso. Se separó otro poco, pero volvió a tomar sus manos.
- Te estás volviendo viejo, Techan- bromeó. Tetsu rió.
- Sí, quizás…
-
Pero lo cursi nadie te lo quita- Hyde le guió un ojo. Le dio un tirón
para que siguieran caminando tras los otros miembros de la banda. Más
que nunca, parecía un niño.
Tetsu lo siguió sintiéndose
notablemente mejor. Él ya se había vuelto un adulto por completo,
aunque se vistiera a veces de manera más juvenil. Y Hyde, en cambio,
seguía siendo un niño en el fondo, por más adulto que se viera a veces.
Es tan fácil dañar a un niño. Ellos a veces son tan frágiles…
Y Hyde era muy frágil, en el fondo. Bajo las capas de tipo seguro de si mismo y lleno de éxito.
“Yo ya te lastimé una vez. No volveré a hacerlo”.
Otra promesa que pensaba cumplir… pasara lo que pasara.
::::::::::::::
- Supongo que esto es un desorden. No me responsabilizo por lo que puedan ver.
Hyde metió la llave en la cerradura. Dio tres vueltas y abrió la puerta con una sonrisa.
- Pasen. Pero no quiebres nada, Kitamura. Te conozco.
- Enano quisquilloso…
Hyde
les hizo un gesto de invitación. Ken y Yukki entraron al departamento, y
luego fueron seguidos por Tetsu y Hyde, quien cerró la puerta a su
espalda.
- Vaya, hace mucho tiempo que no estoy en la baticueva.- Ken comentó absorto, viendo la sala llena de figuras de vidrio azules y cuadros pintados por el propio vocalista.
Hyde
no solía invitar a muchas personas a su departamento. Era como su
recinto sagrado, al que a veces solían acudir amigos, pero no muchas
personas más. Tetsu sintió una nostalgia enorme, aquel era el lugar
donde había vivido hace mucho tiempo atrás… y donde había sido tan
feliz, hasta el final de su relación.
Las cosas estaban como las
recordaba. Hyde había añadido algunos otros adornos, pero básicamente,
tenía el aspecto conservado en las memorias de Tetsu. Ese toque tan de
Hyde, con las figuras azules, con sus cuadros, con sus notas y
partituras regadas por la alfombra y la mesa de centro. Y la guitarra
negra sobre el sillón, solitaria, siempre esperando a los momentos en
que Hyde estaba inspirado y se ponía a componer.
O cuando Hyde
estaba triste… tomaba la guitarra y tocaba alguna canción mirando por
los grandes ventanales de vidrio, casi siempre en dirección a la luna…
-
Voy a dejar esto en tu cocina, ¿vale?- le dijo Yukihiro señalando las
bolsas que habían traído. Durante el trayecto, Ken había insistido en
comprar comida para celebrar, a lo que Hyde se unió con entusiasmo.
Hyde lo siguió a la cocina y sacó unos platos para colocar el sushi.
-
No sabes cuanto extrañaba estar aquí…- comentó el vocalista
pensativamente, viendo las profundidades de los platos rectangulares y
negros. “Muy al estilo de Hyde”, pensó Yukki con una sonrisa.
- La comida del hospital es muy mala, ¿no?- le dijo Yukihiro. Hyde asintió con gravedad.
-
Es pésima. Creo que lo hacen a propósito, para que te pongas más
enfermo y ellos te tengan que tener por más tiempo, y cobrar el doble…
Yukihiro
rió. Le ayudó a Hyde a colocar la comida en los platos. Miró de soslayo
al vocalista, definitivamente lucía mejor, pero… por alguna extraña
razón, Yukihiro tenía el presentimiento de que algo no marchaba del todo
bien.
Y no iba tanto por lo que había pasado con la noticia del
divorcio de Tetsu… era claro que Hyde no estaba enterado de eso. No… su
preocupación radicaba en algo más, pero Yukihiro no podía explicar el
porqué…
De todas formas, no pensaba estropear la felicidad de Hyde con esas preocupaciones sin mayor fundamento.
- ¿No has vuelto a tener esos dolores de cabeza?.
Hyde se detuvo un instante y lo miró con cierta sorpresa. Luego, sonrió.
- No… por algo me dieron el alta, ¿no?.
Yukihiro
asintió de forma amable. Fue un reto para Hyde no manifestar su
incomodidad, porque en efecto, el baterista había dado en el blanco. Y
los dolores a veces seguían viniendo de la nada, muy fuertes. Pero
obviamente Hyde no había dicho nada ni hecho algo que pudiera levantar
sospecha. Había necesitado salir del hospital pronto, por eso se había
bancado esos dolores en silencio.
Bueno… no creía que fuera algo tan grave, terminarían pasando. Siempre pasaban… y él tenía otras cosas más urgentes en mente como para preocuparse por esos malestares…
-
Ya que el enano no puede beber, brindaremos con una coca-cola- dijo Ken
cuando estuvieron en la sala, puso la bebida en cuatro vasos y les hizo
un gesto para que los levantaran. - ¿Me haces el favor, líder sama?.
Todos miraron a Tetsu, quien sonrió en dirección de Hyde, directamente prendado de sus ojos.
-
Bien... Brindemos porque Hyde ya salió del hospital, y porque está bien
y con nosotros…- su voz se escuchó cargada de cariño. Levantaron los
vasos e hicieron un “salud” en conjunto, chocándolos.
Hyde y Tetsu se miraron a los ojos mientras bebían. Ambos con dos pensamientos totalmente diferentes en mente.
“Salud porque te quiero, y porque vuelves a estar conmigo…”.
“Salud porque ahora comienza tu infierno”.
Mientras
Ken ponía música a un volumen bastante alto y Yukihiro le echaba un
vistazo a las composiciones de Hyde, que seguían regadas por todas
partes, el teléfono del departamento comenzó a sonar. Tetsu contestó con
premura, temiendo que se trataba de algún reportero o alguien de la
compañía…
- Tetsu, eres tú, ¿cierto?.
La voz femenina del
otro lado de la línea se le antojó bastante conocida. Hyde se hallaba
del otro extremo del salón, hablando con Yukki sobre su música, y le
lanzaba miradas de incertidumbre como exigiéndole saber quien era.
- Sí… ¿estás bien, Ayana?.
Ante
la mención de su esposa, Hyde apretó los labios en una línea fina y
desvió la mirada, claramente enfadado. Ken carraspeó con algo de
incomodidad y de inmediato comenzó a preguntarle cosas a Hyde, para
desviar su atención.
- No… necesitaba hablar contigo, tienes el móvil apagado. Por eso, se me ocurrió que podría localizarte aquí.
Tetsu
se quedó un poco en silencio. La voz de Ayana se escuchaba algo dolida,
y con razón, ella no debía de estar mucho mejor. Mal que mal, las
noticias la involucraban directamente.
Tetsu tomó el teléfono
inalámbrico y caminó hacia la cocina, sintiendo la mirada de Hyde
seguirlo durante todo el trayecto. Le iba a ser imposible hablar bien
con Ayana con Hyde cerca, sobre todo porque no quería que sospechara que
tan mal estaban las cosas.
Aunque… por otro lado, era obvio que la llamada de Ayana no le había hecho gracia alguna al vocalista.
- ¿Te han estado buscando los reporteros también?. Lo siento, Ayana… no sé cómo se pudo infiltrar la noticia…
-
Ya no hay nada que podamos hacer, ¿no?- la voz de Ayana sonó aún más
suave, signo equívoco que no estaba de ánimos.- Hyde ya está en su
departamento, ¿verdad?.
- Sí… -Tetsu dudó en seguir hablando.
Aunque ya habían iniciado los trámites del divorcio, Ayana era su esposa
aún, y él no era tan hipócrita como para decirle que se quedaría con
Hyde… aunque Ayana debía sospechar que planeaba quedarse con él, desde
el primer momento en que lo vio llevarse algo de ropa.
- Tetsu…
tu madre llamó esta mañana, por eso te hablo, ella también ha estado
tratando de comunicarse contigo de forma urgente. Lo lamento… tu padre
se volvió a poner mal…
“Maldita sea”.
- ¿Qué tan mal?.
- Muy mal, ya te imaginarás… cuando leyó la noticia de nuestro… divorcio, él…
- No sigas. Me lo imagino.
Tetsu
resopló enojado. Miró por la puerta hacia la sala. Hyde aún seguía en
el sillón, y podía captar su mirada esperando a que él regresara.
- Tu madre quiere que la llames con urgencia en cuanto puedas.
- Lo haré… pero no hoy, no puedo hoy. Gracias por avisarme.
-
Espera, Tetsu… no puedes hacer esto, tu padre está delicado de salud
desde hace mucho tiempo, ¿no te preocupa ni siquiera un poco?.
- También sé que él se pone más enfermo cuando ve algo que no le parece bien en mi actitud. De cierta forma… no me sorprende.
- ¿Desde cuándo te importa tan poco abandonar a tu familia?.
Las palabras de Ayana tenían un reproche bastante claro. También se
refería a ella, a Rei…Tetsu sintió un nudo en la garganta, pero por
incontable vez, se contuvo de pedir disculpas.
- Voy a ver a la
niña mañana. Sería bueno que nos viéramos también, Ayana. Para
colocarnos de acuerdo sobre lo que debemos decirle a la prensa.
-
No es necesario. Todo lo que han publicado es cierto, tú y yo ya no
estamos juntos. Es todo…- la voz de Ayana estaba indudablemente herida.
Hizo un alto y prosiguió con un suspiro.- Sobre Rei, sería bueno que
vinieras a visitarla cuando tengas tiempo… pero es claro que por ahora
no lo tienes.
Era la primera vez que Ayana le hablaba así, con claros reproches. Tetsu se sintió algo confuso, y luego ató cabos.
- Hablaste con mi madre, ¿verdad?.
- Por supuesto. Ella me comunicó que tu padre se había puesto mal… te lo dije.
- No… ella te dijo algo más. La conozco, dijo algo en contra mía.
Se hizo un silencio del otro lado de la línea. Luego, la voz de Ayana continuó.
- Tu madre tiene razón en ciertas cosas. Quizás… yo hago mal en aceptar que te vayas de la casa, así, sin más…
- Tú ya sabes que no podemos seguir juntos.
-
Sí… ya tuvimos esta plática, Tetsu. Pero creo… creo que deberías pensar
mejor las cosas. Ya ves como todo se volvió un lío, estoy agotada de
todo esto, de ser el centro de la noticia. No lo merezco.
- Te
entiendo, pero no me hagas esto más difícil…- Tetsu bajó el tono de voz,
y luego miró a Hyde de nuevo, a lo lejos.- Mi decisión no va a cambiar.
- Quieres estar con Hyde, lo sé… y ya te dije que lo acepto. Pero el divorcio sólo nos traerá más problemas.
- ¿Me vas a hacer las cosas difíciles?.
-
Te causo sólo problemas, ¿no?- la voz de Ayana se oyó muy triste de
nuevo.- Por más que trate, jamás entenderás mi punto de vista… mira lo
que ha pasado. Mi teléfono no para de sonar, casi no pude salir de la
casa hoy… tu padre está mal, su enfermedad empeoró. Y todo por tu
decisión, Tetsu… tan sólo te pido que esperes un poco más de tiempo.
- He esperado tres años.
- Para estar junto a él, lo sé… ¿por qué accediste a casarte conmigo si lo amabas?. No sólo tengo yo la culpa.
- Ayana, por favor, no sigamos en esto.
- Sé que te casaste conmigo por Rei. Pero si me hubieras dicho que no me querías… me hubiera alejado, te lo juro…
-
No quiero hablar de esto por teléfono. Si tienes un reclamo que
hacerme, y estás en tu derecho, hablémoslo en persona, ¿vale?.
- ¿Cuándo será eso?. Ahora estás con él, ni Rei ni yo te veremos en mucho tiempo…
Tetsu
suspiró cerrando los ojos. Estaba harto, a punto de votar el auricular
al piso. En tres años Ayana jamás le había hecho reproches, y ahora
venía con ellos.
“Pero ya era hora… ¿o acaso te esperabas que se quedara así, tan tranquila?”.
-
Iré a verte mañana o pasado. Te llamo. Y si mi madre te habla de nuevo…
dile por favor que yo me pongo en contacto con ella. Y no escuches
todo lo que te dice, te lo ruego, Ayana. Sus concejos no suelen ser los
mejores.
- Estás enojado, ¿no?... perdóname por ser sincera y decir lo que siento.
- No, Ayana. Tú perdona por traerte problemas. Pero no voy a cambiar mi decisión… cuídate. Cuídense ambas.
Ayana
no respondió a su despedida, y de alguna forma Tetsu no esperaba a que
lo hiciera. Ellos no solían discutir mucho, pero era bastante razonable
que ahora las peleas comenzaran… aunque Tetsu no deseaba más problemas.
Los problemas lo volverían loco.
“Tu padre se volvió a poner mal”…
Recordó
de inmediato la escena vivida tres años atrás, en un hospital de Osaka,
su pueblo natal. El rostro de su padre en la cama de hospital, tan
blanco como las sábanas, casi exigiendo a gritos que Tetsu se fuera, con
las hermanas de Tetsu tratando de calmarlo.
“No volverás a manipularme de nuevo…”.
Tetsu
se obligó a borrar las nuevas preocupaciones que asaltaban su mente al
regresar a la sala. Sin embargo, Hyde se rehusó a verlo. Y parecía aún
enojado, aunque disimulaba ese enojo hablando con Yukihiro de ideas para
el concierto que larc-en-ciel celebraría en unos meses.
Ken y
Tetsu compartieron una mirada cómplice. Yukihiro también miró de soslayo
al bajista, pero siguió la conversación con Hyde sin hacer un
comentario sobre la llamada telefónica.
Por la cara de Tetsu,
Ken supo de inmediato que la conversación con Ayana no había sido buena,
y lo atribuyó precisamente a la divulgación de la noticia del divorcio.
Le dio unas palmadas amistosas a Tetsu, quien se sentó a su lado, y le
sonrió un tanto, infundándole ánimos.
El que Hyde estuviera
enojado con él y a penas lo mirara en toda la tarde fue un peso más en
Tetsu. Casi antes de que anocheciera, Ken anunció que debía irse a
atender unos asuntos (y no especificó cuáles eran) y Yukki también
anunció su retirada. La idea era dejar a Tetsu y Hyde solos, estaba
claro, y cuando se despidieron en el recibidor, Ken le susurró a Tetsu
sin que Hyde lo notara: “suerte…y ten cuidado”.
Tetsu asintió. Yukihiro también se despidió de ambos y le prometió a Hyde que vendría a darse una vuelta al día siguiente.
-
Pero llamaremos muchas veces para no pillarlos desprevenidos- Ken
comentó al salir. Tetsu sonrió con la broma. Hyde, en cambio, se mantuvo
algo serio hasta después que ellos se fueran.
Cuando cerró la
puerta a su espalda, Hyde pasó olímpicamente por el lado de Tetsu hacia
la sala y hacia su cuarto, y comenzó a sacar las cosas de su valija de
hospital, aún sin mirar al bajista que lo había seguido en silencio.
-
Sé que te molestó la llamada de Ayana…- Tetsu dijo suave pero
firmemente. Hyde aún seguía en lo suyo sin mirarlo.- Perdóname, ella
supuso que yo estaba aquí… teníamos que hablar de algo urgente…
-
No tienes que darme explicaciones- Hyde repuso con voz calmada, pero
definitivamente fría.- Ustedes están casados aún. Lo que hagan,
sinceramente, no me interesa. Pero no quiero que te llame siempre a mi
casa cuando quiera hablarte… para eso tienes un celular.
- Eso no
es lo que te molesta, ¿verdad?. No me engañas, Haido…- Tetsu se acercó,
y aunque dudó un poco, lo tomó del brazo con delicadeza y Hyde ahora sí
lo miró de frente.- Doiha, sé que el asunto con Ayana te molesta… pero
ya te dije que el divorcio está en camino…
- Pero ella sigue
siendo tu esposa. Y de seguro que no se siente bien de que estés aquí,
conmigo… ¿o me vas a negar que no te ha puesto trabas?. Por favor…
- Te amo. Y ella lo sabe.
- Eso no basta. Ustedes siguen unidos legalmente. Y aunque luche contra eso… por ahora, yo quedo excluido en tu vida.
- No me hables así…
“Ahora lo menos que quiero es que me alejes, Haido… Te necesito para mantenerme firme”.
-
¿No ves cuan difícil es esto para mí?...- Hyde bajó la mirada, se alejó
del agarre de Tetsu y se apartó los largos mechones que se le iban al
rostro, tapando sus ojos.- Yo… creo que será mejor que arregles la
recámara de al lado. Está vacía. Si te quieres quedar aún conmigo,
claro…
- Claro que quiero estar contigo. No te voy a dejar de
nuevo- Tetsu se acercó otra vez, y aunque Hyde lo había alejado antes,
lo tomó de la cintura y lo acercó para darle un beso.
Hyde cerró
los ojos y dejó que lo hiciera, pero no le correspondió. Y cuando se
separaron, los ojos de Hyde brillaban de cierta forma dolidos.
-
Techan… todo este día, he sentido que me estás ocultando algo…- susurró,
y Tetsu sintió algo parecido a los nervios.- ¿Por qué siento que te
duele estar conmigo?. Yo no quiero hacerte daño… Si deseas volver con tu
esposa y sobre todo con Rei, adelante, no te detendré.
Tetsu lo
tomó de la barbilla con gentileza y lo obligó a levantar la mirada. Y
pese a lo mal que se sentía, Tetsu logró sonreír de forma totalmente
sincera.
- Doiha… a veces eres tan iluso…-le dijo, y sus ojos
pasaron de los ojos de Hyde hacia sus labios.- ¿Cómo no te das cuenta,
que en este momento solamente quiero estar contigo?.
Hyde
compartió la sonrisa, y ahora fue él quien se empinó un tanto,
eliminando la distancia que los separaba, y tomó el rostro de Tetsu para
encontrar sus labios en un beso largo, profundo, un beso con el que
casi pretendía devorarse el alma del bajista.
Casi sin ser
conciente de sus actos, Tetsu lo tomó de la cintura y sus manos fueron
viajando por la espalda de Hyde, acercándolo más hacia sí. Y como si
toda la tensión del día se hubiera concentrado en el punto donde late el
deseo, Tetsu sintió la necesidad de empujar a Hyde sobre la cama y
tenderse sobre su cuerpo un poco más pequeño, mientras seguían con ese
beso interminable, el primer beso de real pasión que habían compartido
en años.
- Te necesito tanto…- le susurró Tetsu al oído de Hyde,
rompiendo el beso, ahora una de sus manos sujetaba a Hyde por las
caderas, mientras que la otra se había colado bajo la ropa y acariciaba
la piel suave de su vientre.- No sabes cuánto… he deseado tenerte así,
de nuevo…
Hyde gimió contra su oído. Tetsu sabía cómo acariciarlo, y no había perdido la práctica en todos los años de estar separados.
Y
Hyde también sabía. Por eso tomó con las dos manos a Tetsu por los
cabellos, lo obligó a levantar el rostro, y le dio una mirada cargada de
deseo, excitación y fuerza.
- ¿Qué es lo quieres, Tetsu?.
- Quiero…- Tetsu se detuvo y lo miró a los ojos, deforma turbia.- Te quiero a ti.
Hyde
se acercó a su rostro de nuevo, juntó sus labios, separó las piernas al
lado de las caderas de Tetsu y ejerció presión con ellas, para que sus
caderas entraran en contacto y ambos pudieran sentir su excitación.
-
No podemos…- Hyde dijo, mitad susurro, mitad gemido, las caricias de
Tetsu se había desviado hacia la orilla de los pantalones, y Hyde sentía
como los dedos largos del bajista luchaban por desabrocharlos e ir más
abajo.- Tetsu… aún no podemos…
- Pero …también lo quieres.
- No sabes cuánto…
Volvieron
a besarse de forma profunda, sus lenguas tibias acariciándose, casi al
compás de las caricias de Tetsu ahora bajo la ropa interior de Hyde y
sobre su sexo. Hyde gimió dentro del beso y cuando se separaron cerró
los ojos, contuvo el aliento, y se obligó a quitar la bruma de su mente.
- No, Tetsu… detente… es en serio.
Lo
último lo dijo con una nota de mando en su voz. Tetsu ocultó el rostro
en el hueco de su cuello, regó un par de besos, pero detuvo las
caricias.
- ¿Estás seguro?- le susurró, casi doliéndole el
rechazo. Su cuerpo entero le pedía a gritos seguir más allá, porque no
se había dado cuenta cuán grande era su necesidad por Hyde, hasta ese
momento.
Hyde lo empujó un poco y se hizo a un lado, los mechones
largos de su cabello le tapaban el rostro. Su pecho subía y bajaba muy
rápido.
- No es el momento, por más que yo también lo desee-
dijo, susurrando, casi con lástima. Tetsu lo veía fijamente, Hyde
parecía casi tan dolido como él.- Tú aún no puedes ser mío… no de la
forma en que quiero. Aún no eres libre, Techan… yo no puedo olvidar eso.
No puedo estar con alguien que aún sigue comprometido con otra persona.
Entiéndeme… de cierta forma, acostarme contigo ahora… sería la misma
clase de traición que ustedes me hicieron a mí.
Tetsu sintió las
últimas palabras como un golpe. Se acomodó en la cama y miró hacia
arriba, en el fondo aceptando que Hyde tenía razón. Y por innumerable
vez, se sintió culpable de sus actos pasados.
De pronto sintió la
mano cálida de Hyde sobre su propia mano. Miró al vocalista, quien le
sonreía con un poco de tristeza, aún algo agitado. Su rostro demostrando
los vestigios de excitación no ida, pero mezclado con la tristeza… Hyde
se veía más hermoso que nunca.
Y más que nunca, Tetsu se dio cuenta cuánto amaba a ese hombre.
-
Aún no has olvidado lo que te hice, ¿verdad, Hyde?- Tetsu dijo en una
hilo de voz. Y el que Hyde se quedara en silencio por unos segundos
antes de contestar, como dudando de la respuesta… para él significó más
que mil palabras.
- No… pero mi amor por ti es más grande. El olvido viene con el tiempo….
Era
una mentira, y Hyde lo sabía. Pero mantuvo a raya las ansias de
reprocharle a Tetsu todas las cosas que se guardaba, y se obligó a
mantenerse como el amante. No como el adversario.
Esos eran los
dos polos opuestos en su interior. Y si bien el amante había deseado ir
más allá, dejar que Tetsu lo llenara por completo de nuevo, porque de
verdad lo necesitaba… el otro, el Hyde contrario, el que buscaba
venganza, había podido refrenar la situación y seguir con sus planes.
Aun
no era el momento… mientras Tetsu más lo deseara, tanto de la forma
física como de la forma emocional, más manipulable y voluble se volvería
a sus deseos.
Tetsu se puso de pie. Miró a Hyde de nuevo, y ahora le sonrió con tristeza.
- No te preocupes, te entiendo… pero te lo juro, Hyde. Llegará el día en que pueda borrar todo aquello que te hice.
Publicado por
Dolly
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