Bodas De Sangre

:::::::::::::5:::::::::::::::


(Primera Parte)







Sakura cortó la comunicación con aire confundido. Gesto que su acompañante siguió atentamente desde la cama.

- ¿Quién era?.

La luz de las ventanas se colaba en la habitación, caía sobre las sábanas y sobre el cuerpo acostado en ella, fumando los restos de un cigarrillo que Sakura había dejado.

- Nadie importante.

“Mentira…”. Sakura fue hacia el armario y sacó un poco de ropa. Le dolía la cabeza por el calor y porque no eran horas adecuadas para tener sexo. Sin embargo, últimamente, él y su amante se veían realmente poco, y sólo contaban con los pequeños espacios entre sus respectivas grabaciones para estar juntos.

“Era Haido…pero él no es algo de lo que yo deba hablar contigo”.

Supo que el otro hombre aún lo seguía con la mirada. Así era Yuki, callado, reservado, dedicado más a observar que a hablar.

“De todas formas, tú y yo no tenemos nada…”.

Yukihiro bajó la vista hacia las sábanas, presa del mismo pensamiento. No podía exigirle a Sakura un poco de veracidad ni confianza, porque ellos ni siquiera eran amigos. Y ese fue su error… Ambos hicieron las cosas mal. Porque antes de conocerse por completo o salir juntos un par de veces, pasaron directamente a la cama y a hacer amantes ocasionales.

El baterista de cabello corto miró a su símil de espaldas. Sakura era muy atractivo, como lo eran muchos hombres en el ambiente en que se desenvolvían. Yukihiro no era una persona de relaciones largas y estables, le daba igual, de todas formas, su trabajo estaba primero, pero…

Entonces, ¿porqué con Sakura todo era diferente?. Y lo que es peor… ¿porqué Yukihiro se sentía tan inseguro, a instantes, porqué sentía miedo a que lo que fuera que tuvieran se terminase?.

- ¿Quieres que te lleve a alguna parte?.

Sakura terminó de ponerse los jeans de cuero ajustados y lo observó. Con el cabello en la cara, los ojos negros intensos hicieron que algo se removiera en el pecho del otro baterista.

- No, gracias. Traje mi auto.

- No has comido nada, en la nevera hay un par de cosas.

- Sí, gracias…- Yukihiro sonrió. Sakura le devolvió la sonrisa, y por un segundo, había algo de afecto en su mirada.

Sakura se acercó al otro hombre. Cayó la voz interior que se fijaba en la manera en que la luz hacía resaltar los músculos fuertes del baterista. Tomó una camisa caída cerca de la cama, se la abrochó a penas, y se sentó en el borde para despedirse con un beso que le supo a tabaco.

“Es una lástima… si no estuviera tan enamorado de él, me gustaría estarlo de ti…”.

- No se te olvide cerrar cuando salgas.

Yukihiro asintió. Se dieron un último beso y luego, Sakura tomó el móvil y las llaves, y salió de la habitación con la imagen de su amante grabada en su memoria.

Tenía suerte… Yukihiro era excelente persona, mucho mejor que cualquier hombre o mujer que hubiese pasado por su cama antes. Y sin embargo… Sakura odió a su destino. Porque no podía, estaba destinado a seguir enamorado del demonio aún después de tanto tiempo, y aún cuando Hyde sólo pudiera pensar en alguien más…

“Porque aunque él te haga daño, tú… lo sigues queriendo”.

Salió del departamento con andar despreocupado. Tenía que ir con Lion Head a ensayar un par de presentaciones, y luego, ir a ver a Hyde… Sakura sintió un poco de nervios, y mientras salía a un rutilante día de verano, miró hacia arriba, hacia el sol, preguntándose qué quería Hyde de él. Y no sólo esta noche… que es lo que buscaba en él, siempre…

“¿Amigo?... Tienes muchos, y mejores que yo… entonces, Haido, ¿porqué me buscas a mí?”.

“Daría lo que fuera por verte como un simple amigo, akuma”. Sakura hizo parar un taxi a pocas cuadras del departamento. No le apetecía sacar su moto y manejar… hacía demasiado calor, y él lo odiaba y se ponía de mal humor…

“O quizás… daría lo que fuera porque tú seas a quien deje en mi cuarto, en mi cama, y no tu compañero de banda…”.

Yukihiro Awaji… Sakura se sentía un poco mal respecto a él, aunque desde un principio las cosas estaban claras. Su relación sería secreta y ocasional, sin mayores compromisos, porque ambos no lo requerían, sin embargo…

Sakura no podía evitar aquella sensación. La de estar junto a un hombre mientras amaba secretamente a otro… era la sensación de estar siendo un cretino y engañar a ambos.









::::::::::::::::::::::::



- Estos dos se traen algo raro.

Yukihiro salió de su ensueño. Miró a Ken, quien tomaba una lata de bebida mientras observaba inquisitivamente a sus compañeros de banda.

Hyde y Tetsu se hallaban en lados extremos de la habitación. Tetsuya hablaba con el manager y Hyde se había sentado en su sillón favorito, a escribir en la libreta negra que cargaba para todas partes. Aparentemente, no había nada anormal en esa escena, pero Yukihiro lo entendió momentos después… cuando se fijó en que Tetsu le lanzaba ocasionales miradas a Hyde.

Sonrió con algo de nostalgia.

- Está claro lo que tienen, ¿no?. Tu mismo lo dices a cada momento, ellos dos van a volver juntos…

- No, no me refiero a eso- Ken hizo un gesto elocuente. Se sentó al lado de Yuki, dio una trago a su bebida helada, y luego suspiró con hastío.- En fin, no me hagas caso… este par de tontos me tienen paranoico.

El baterista levantó los brazos y se apoyó en el respaldo de su silla. Estaba cansado, y no sólo por las horas de ensayo con la banda…

“Sakura siempre me deja sin energías…”.

- Ey, Yuki, por muy paranoico que sea… juro que vi que te ponías rojo.

- ¿Qué?.- Yukihiro carraspeó un tanto nervioso de ser pillado en falta.- No… ¿porqué debería hacerlo?.

- No sé, dímelo tú… Eres otro que ha estado actuando raro desde hace tiempo.

La mirada de Ken era bastante penetrante, y Yukihiro se sintió algo intimidado ante ella… vale, muy intimidado.

Ken se había hecho el hábito de vigilar de lejos la relación entre Hyde y Tetsu, adivinando cada detalle, interviniendo ocasionalmente. No tanto por entrometido, sino porque Yukihiro sabía que para Kitamura, ellos eran como sus hermanos. Y les tenía un enorme cariño.

Y como él y otras tantas personas, se daba cuenta de cuánto se seguían queriendo. Y cuán infelices eran el uno lejos del otro.

A veces, Yukihiro envidiaba ese amor. Por supuesto que él y Sakura no tenían algo tan intenso… o al menos, el sentimiento no era tan enorme por parte del otro baterista…

Sakura era una persona bastante despreocupada, y sólo parecía tener sentimientos intensos por su amigo del alma, Hyde. Ellos se veían seguido, y tenían una relación especial… Sakura no lo mostraba abiertamente, pero Yukihiro lo sabía. Y ya casi lo aceptaba.

- Ken… ¿no notas que Hyde está extraño?.

El pensamiento llevaba un poco de tiempo rondando en su mente. No era por nada en particular, sino más bien… Haido estaba demasiado tranquilo. Y no parecía molesto por tener que trabajar con su ex amante, ya casado.

Haido siempre había sido muy arrebatado, muy pasional… y ahora, sencillamente, no mostraba nada.

- Ya… no me cambies la conversación ahora…

- No, Ken, estoy hablando en serio…- Yukihiro señaló con un gesto hacia Hyde, quien seguía escribiendo absorto en su obra. El vocalista movía ligeramente los labios de vez en cuando, como si hablara consigo mismo.

Hyde se olvidaba del mundo cuando componía, es cierto, sin embargo… cuando Hyde levantó la mirada hacia ellos, como si presintiese que lo estaban observando, los ojos oscuros tras los mechones castaños parecieron por un momento… diferentes.

- Yo veo al enano maligno, igual que siempre.

- Ya…- Yukihiro suspiró, bajó la vista y luego sonrió un tanto.- Olvídalo… al parecer, yo soy el que anda paranoico estos días.

- Será el amor que te pone así, ¿eh, Yuki?.

- ¿Cómo?.- el baterista levantó un poco la voz, sorprendido. Algunas personas en la sala se voltearon a ver, y Yukihiro hizo un gesto en señal de disculpa.

Y luego le devolvió la mirada a un divertido Ken.

- Tus reacciones son tan adorables, Yuki… ¿cuándo me dirás quién es la afortunada?.

- No hay afortunada.- Yukihiro replicó, se levantó del asiento y se volteó hacia él, serio.- Ya deja de hablar de esas cosas… vamos a practicar.

- Ooohhh, yuki se puso nervioso- Kitamura canturreó entre dientes mientras iban a la sala con los instrumentos. Y lo picó con un dedo cuando entraron.- De esta no te salvas, Awaji. Porque sé bien que el enano y Tetsu no son los únicos con mal de amores por aquí.

Yukihiro apretó nervioso las baquetas, y casi agradeció cuando Ken dejó de mirarlo de esa forma penetrante y se fue a un rincón, a coger la guitarra y conectarla a los amplificadores.

El baterista caminó hacia su propio instrumento y cuando se sentó tras la batería, no pudo evitar que su estómago se retorciera un tanto, con la visión de Ken aún sonriente a pocos metros de distancia.

“¿Qué harías Ken, si supieras que me acuesto con uno de tus mejores amigos?”.

Recordó fugazmente una situación de años atrás. Cuando Ken había averiguado que Hyde y Tetsu estaban juntos… su primera reacción fue muy mala, y demoró semanas en procesar que sus compañeros eran bisexuales, y meses en aceptarlo…


Yukihiro suspiró. Y se preparó para la canción a interpretar, mientras Hyde y Tetsu se seguían evitando en la otra sala, la de reuniones.

Su relación con Sakura no era como la de ellos, pero Ken no iba a hacer diferencia. Y de eso estaba seguro.










::::::::::::::



La noche tarda demasiado en llegar. Sería genial recortar el día, matar las horas de sol y vivir en la oscuridad… es un pensamiento extraño, utópico, pero en días como ese, Hyde no podía evitar el deseo de terminar con aquella claridad fastidiosa del día. Él es pura noche y oscuridad, y nadie lo entiende… pero así está bien.

“Muchas veces, ni yo mismo me comprendo”.


Estaba apoyado contra el gran ventanal que cubría gran parte de la pared de la sala. Aquella era noche de luna llena, de criaturas nocturnas. La noche idónea para travesuras y malos actos.

- ¿Qué pasa?. Te quedaste muy quieto.

La voz ronca de Sakura apenas quebró la atmósfera. Hyde se mantuvo con los ojos entornados, y sólo sonrió como muestra de haber escuchado esas palabras.

- No tengo ganas de hacer nada.

Hyde ahogó un suspiro. La luz de la luna bañaba el departamento sin luces, y la sombra de Sakura, alta y espigada, se recortaba contra el ventanal.

- Hace un minuto, estabas tan alegre y ahora… es como si fueras otra persona.

- ¿Lo soy?.- el vocalista se volvió del todo hacia su compañero, y ahora su expresión era de melancolía.- También lo pienso, ¿sabes?. Antes, yo no era así. Ahora soy una persona distinta.

“Él me cambió. Y lo odio por eso”.

- Ogawa te tiene así- Sakura verbalizó sus pensamientos, y con una triste satisfacción, Hyde comprobó una vez más lo bien que lo conocía ese hombre.- No debiste haber aceptado que la banda se reuniera… Te hace mal ver a Ogawa, Hyde.

- Me hace mal no verlo y saberlo feliz...

“Lejos de mí”... Hyde se abrazó así mismo. Sintió los pasos de Sakura caminando hacia él, y en un momento determinado, casi sonrió cuando Sakura lo tomó entre sus brazos.

- Ya deja de sufrir por él.

- Si yo fuera tu pareja, ¿tú me engañarías?.

Sakura carraspeó algo incómodo. Tanto por la pregunta como por el cuerpo cálido de Hyde entre sus brazos.

- No.

“Pero tú nunca podrás serlo”.

- Eso ya pasó hace mucho tiempo, es hora de que busques a alguien más… ya olvídalo.

- Decirlo es fácil.

- Lo sé…- Sakura suspiró.

“Yo tampoco he dejado de amarte”…

El rumbo de sus pensamientos se estaba volviendo peligroso. Desde hace días Hyde estaba más triste y melancólico…a veces, tan frágil…. Sakura usó su autocontrol para no aprovecharse de la situación.

“Demonio… sería sencillo tomar tu rostro entre mis manos, besarte, sentir tu lengua y acariciar tu cuerpo y obligarte a olvidarlo…”

- Te quiero, Sakura. Gracias por estar conmigo.

Allí estaban, las palabras que desarmaban sus deseos… Sakura se separó de Hyde y lo miró a los ojos, y le colocó las manos en los hombros.

- Yo también te quiero, tonto.

“Es por eso que no haré nada, porque te quiero…”. Hyde le devolvió una sonrisa sincera, y aunque actuaba extraño y ya no había en él nada del chico inocente de tiempos mejores, Sakura sintió ese cariño grande renacer. Como no sucedía con nadie más.

“De momento, Hyde… estaré así, a tu lado, como tu amigo”.

- Ya quita esa cara triste. Vamos, me muero de hambre… vamos a cenar a alguna parte.

- No, necesito unos tragos. Desde hace mucho tiempo que no me llevas a un bar.

- Vale… - Sakura aceptó, aunque mañana tenía que levantarse temprano para una reunión con la banda a primera hora. Y no podía darse el lujo de una borrachera.

Por otra parte… tampoco podía desaprovechar esta oportunidad.

Hyde fue por su chaqueta. Y en el momento cuando entraba a la habitación, el teléfono comenzó a sonar. “Hoy… no estoy para nadie”, Hyde pensó mientras se colocaba el abrigo de cuero, sin embargo, cuando la voz conocida surgió del otro lado, se quedó quieto mirando el aparato.

“Haido… soy yo, Tetsu”. Pausa. Un suspiro y la voz de Tetsu siguió hablando. “Estoy llegando a tu departamento, siento no haber avisado antes, pero… tenemos que hablar”.

Un ruido seco. Fin de la llamada.

“Eres tan predecible, Tetsuya”. Hyde sonrió ahora con malicia, se fue hacia donde estaba Sakura y con un muy buen ánimo, lo tomó del brazo para salir juntos del departamento.

- ¿Y ahora?. Vuelves a estar tan feliz como siempre…- Sakura entornó los ojos con sospecha y Hyde se encogió de hombros.

Caminaron hacia el ascensor. Sus pasos haciendo eco por el pasillo… Hyde miró las ventanas de las paredes, que daban una vista increíble del Tokio nocturno a veinticuatro pies de altura.

Definitivamente, él era una criatura nocturna…

- No preguntes, Sakura. Pero creo que hoy… será una noche formidable…








::::::::::::::::::::::

Tetsuya Ogawa cortó la comunicación. Asía el teléfono celular con una mano, mientras que con la otra aferraba el volante. Quedaban pocas cuadras para llegar al edificio donde vivía su vocalista, y ya había reunido toda la valentía necesaria como para hablar de lo sucedido con Hyde.

Ellos se estuvieron evitando todo el día. Hyde apenas lo había mirado, y Tetsu no podría reprochárselo. Había sido un idiota… presa de sus deseos, Tetsu sabía que no debió haber besado a Hyde. Que lo hizo en un mal momento.

Sin embargo… tampoco es que se arrepintiera….

No sintió culpa alguna esa tarde, cuando Ayana arribó a la mesa con la niña, y siguieron el almuerzo casi en absoluto silencio. “Hyde tuvo que atender otros asuntos”, mintió Tetsu con descaro, y luego de terminar la comida fue a dejar a su hija y a su esposa a la casa.

Si el bajista no hubiera estado tan distraído recordando la sensación de los labios de Hyde en su boca, posiblemente, se habría dado cuenta de la mirada angustiada de su esposa.

Minutos después de efectuar la llamada, Tetsu dio un último viraje y tomó la calle que conducía al edificio alto y lujoso en que vivía Hyde. Antes de alcanzar el estacionamiento, el auto de Tetsu pasó por el frontis y fue entonces que el bajista divisó a la pareja que caminaba por la acera, muy juntos, los dos hombres que hicieron parar un taxi.

“No puede ser”.

Tetsuya se detuvo al final de la calle, y vio por el espejo retrovisor la figura inconfundible de Hyde y de Sakura subirse al vehículo. Aquello no tenía nada de especial, sin embargo… Tetsu no pudo dejar de sentir una cuota de celos e inseguridad. Y un mal presentimiento.

Y como en una vida pasada, recordó la voz de Sakura hablándole directa, segura, descarada. Tal como era el baterista.

“Te atreves a hacerle daño, Tetsu… y te lo aseguro. Yo te lo quito”.

“No podrías…”. Años después de esa conversación, Tetsu al fin cayó en cuenta de la promesa velada. Y de que sí le hizo daño a Hyde, y que ha pasado tiempo desde ello, el suficiente como para que Hyde sufriera por su traición y buscara consuelo en otra persona…

O peor aún, se enamorara…

“¿Es por él que te enfadaste tanto cuando te besé, Hyde?”. Tetsu prendió el motor del automóvil con cierta rabia, apretó los labios en una línea, y aunque no era correcto sentirse así de celoso, dio rienda suelta a los pensamientos que no había tenido desde hace mucho tiempo.

“No te dejaré. Aunque yo haya hecho cosas terribles, Hyde… tú y yo lo sabemos. Tú me sigues queriendo…”

“Y eres mío.”





:::::::::::::::::::::::

0 comentarios:

Publicar un comentario